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CAMBIO de costumbres…
LA Julia, la chota, los gendarmes, la ley, los hombres de azul, son los aparatos del estado que ponen de cabeza a quienes se portan mal, pero también a los que para algunos de los de uniforme y tolete, pueden ser muy rentables para uno que otro “donativo”…
Y es que nada despistados, los municipales de Pozos se quedaron con una muy generosa Ley de Ingresos que heredaron de la presunta “herencia maldita” de la capital, esa que les está dando mejores dividendos que si se hubieran juntado con la ley de Soledad de Graciano Sánchez…
GRACIAS a la ciudad de San Luis, pueden cobrar hasta el doble por un estado de ebriedad que ya quisiera el municipio de Soledad para sus alcancías que les dejen pagar la nómina, uno que otro gasto extra, las curiosidades políticas de los funcionarios del turno, los programas sociales y cuenta la leyenda que también a alguno que otro aviador y no precisamente de aeronave o aeropuerto…
ESAS diferencias de ingresos ponen en evidencia que los gobiernos están diseñados para multar y no para corregir, aunque haya penas diferentes no solo de amor de pasar vergüenzas sino de aplicación de sanciones a los que se portan no hacen las cosas bien y entran en conflicto social…
BIEN por quienes andan de fiesta y de paso y de manera natural se divierten tomándose una cubita, que finalmente es parte de la diversión, del desestrés y de una forma común de convivencia; mal por los que todavía eligen tomar el volante y poner el riesgo a los que se atraviesen…
ES una obviedad que no todo el que toma quiere agarrar el volante, pero también es cierto que no todo compañero de fiesta quiere ser solidario y por lo menos una vez en la vida hacer el papel de conductor designado; finalmente las amistades quieren que los otros estén bien…
ESA es precisamente la cultura que se extraña, en ayuntamientos que deberían apostar a la ampliación de la base de quienes pagan impuestos, hacer que los otros evasores sean buenos ciudadanos Y de paso, que dejen de andarse inventando la cultura del cobro de multas para engrosar las arcas con dinero que debería hacer pagado en lo oscurito…
Y conste que no es ninguna referencia a alcaldías particulares o de una carga ideológica; la cultura de la venganza financiera está en los más de 2 mil 400 municipios del país, esos que como en todo el planeta, deben vivir de las aportaciones ciudadanas convertidas en impuestos o pagos de derechos…
POR eso tienen su desmadrito en las tesorerías de los municipios metropolitanos…
PÓRTENSE bien, para que no lo esquilmen, porque hubo otro lado de la guardarraya de los municipios, donde puede haber sorpresas con las multas.
POSDATA: La zona metropolitana de San Luis Potosí se va pareciendo poco a poco Ciudad de México de la década de 1980: hay más colonias, calles y carros, gente, asuntos, agendas, tentaciones de diversión, escuelas y niveles educativos, trámites, estrés, contaminación, falta de agua y equipamiento y avenidas que ya son insuficientes, “un hormiguero no tiene tanto animal” como dice la canción de Chava Flores, y tenemos autoridades que de la nada se sacan trámites tan indiscriminadamente y desordenada. Y todavía así se preguntan porque no pueden resolver de la noche a la mañana los grandes problemas viales, como los que hace 25 años hacían la ruta de la casa al trabajo en 15 o 20 minutos y ahora son itinerarios de más de 50. Le espera mucho trabajo al político que aspire a no ser demagogo, y trabaje en proyectos realistas para mínimo la metrópoli funcione.
REMATE: Poco a poco va tomando forma la condición política más cómoda que esperaba la marca política asentada en el estado de San Luis Potosí. Por años tuvo una piedrita en el zapato que le movió el tapete a la campaña adelantada. El huasteco Sánchez Zumaya está fuera de combate. De los motivos, solo saben los que andan cerca del asunto.
FUGA: Feliz viernes.
