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EN el Congreso potosino apareció de pronto una reforma para cambiar la fórmula para el cálculo de la llamada “mayoría calificada”, es decir, el número de votos que se necesitan para aprobar decisiones importantes…
LA fórmula involucra dar forma a la calificación para toma de decisiones colegiadas destinadas a nombramientos, sanciones, deuda pública o cambios constitucionales…
PARA el caso de San Luis Potosí, la iniciativa fue presentada por el diputado del Partido Verde, Luis Felipe Castro Barrón, uno de esos perfiles discretos que pocos ubican, de bajo perfil, grisáceo, casi inservible, pero con algo que sí pesa: el respaldo del bloque oficialista…
INCLUSO con la reciente incorporación de la expanista María Aranzazu Puente, hoy en las filas del oficialismo, donde se ha demostrado que saben cumplir con el papel que se espera de ella, en la nueva aritmética legislativa nada más no les dan las cuentas si algún opositor se pone rejego a los deseos, peticiones o genialidades del Ejecutivo…
Y la reforma no llegó caminando, porque ya hasta parecía que le habían salido piernas de atleta para negociar un fast track, y fue así como llegó corriendo…
LA historia de la iniciativa tiene sus antecedentes muy complejos, porque fue presentada el 2 de marzo y en cuestión de días, ya estaba en comisiones legislativas nada más y nada menos que para su aprobación, decisión tramposa que parecía tener prisa para tocar una de las reglas más delicadas del Congreso…
LA idea original era bastante conveniente para quien controla los votos: que la mayoría calificada se contara con base en los sufragios emitidos. En lenguaje simple: si algunos diputados se abstienen, baja el número de votos necesarios para aprobar algo, es decir: facilitarle el camino a la mayoría oficialista y hacer todavía más irrelevante a las minorías (sí, aún más)…
EL redactor del dictamen terminó corrigiendo esa parte y regresó al criterio tradicional de dos terceras partes de los diputados presentes. Pero el intento quedó ahí, expuesto… y la velocidad también. Porque aquí la pregunta no es técnica, es política…
¿QUÉ buscaban cambiar realmente y por qué tanta urgencia?…
LAS mayorías calificadas existen para algo muy simple: ponerle freno a la mayor parte cuando quieren arrasar, obligar a negociar o construir acuerdos más amplios…
POR eso, cuando el bloque que domina el Congreso, intenta mover esa regla en fast track, la sospecha es inevitable, porque en política, ya casi nunca hay cambios a las reglas por deporte; normalmente sufren modificaciones porque alguien ya sabe qué quiere aprobar después.
POSDATA: El profesor universitario supuestamente violento ya no tendrá otra alternativa que enfrentar su proceso penal. Aquello de que se le pasó la mano con una exestudiante, no es cosa de gracia ni nada pasajero.
REMATE: Pasan los tiempos y avanza la dependencia de menores al consumo de alguna sustancia peligrosa para la salud. Así caen en las garras de las drogas, todos los adolescentes que fueron víctimas del olvido institucional, de las políticas y hasta de sus familias para evitar que las malas personas distribuyan productos que nada más están prohibidos en el papel.
EPÍLOGO: Hoy les espera un trabajo muy complicado a quienes debieron destapar las alcantarillas antes de la lluvia que inundó calles por todos lados. Y prepárese porque hoy también va a llover. ¡Gulp!
