
-
LA soberanía como estampita del álbum Panini…
EN Palacio Nacional ya no defienden a Rubén Rocha Moya: lo envuelven. Lo cubren con “soberanía”, lo tapan con “debido proceso”, lo arropan con “presenten pruebas” y, de paso, le echan la culpa a la derecha, a los comentócratas y a Estados Unidos…
TODO, menos aceptar lo evidente: el caso Sinaloa y su hedor a narcogobierno les explotó en plena cara.
Y es que ya no estamos hablando de un alcalde perdido ni de un funcionario menor agarrado en una foto incómoda. Estamos hablando de un gobernador morenista con licencia señalado por Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa…
UNO de sus exsecretarios se entregó en Arizona; otro terminó en Europa antes de acabar en manos de la justicia estadounidense, y la UIF ya congeló cuentas de manera preventiva hasta a los hijos del gobernador con licencia…
PERO, según la narrativa oficial, la de la 4T; aquí no pasa nada…
NOMÁS hay una presidenta que cada mañana parece entrar a la conferencia pensando: “a ver ahora cómo salgo de esta sin decir que estoy defendiendo a Rocha”…
ENTONCES empieza la cantaleta: que Estados Unidos debe presentar pruebas, que México no es piñata de nadie, que allá consumen drogas, que allá venden armas, que Calderón, que García Luna, que Rápido y Furioso, que la soberanía…
Y es que en Palacio ya traen la soberanía como estampita del álbum Panini: la pegan encima de cualquier noticia incómoda para que no se vea el nombre de Rocha Moya…
Y sí, Estados Unidos tiene mucha responsabilidad en el desastre del narco. Claro que sí. Pero eso no responde la pregunta más incómoda de todas: ¿cómo terminó un gobernador morenista metido en un expediente de ese tamaño? Y peor tantito: ¿de verdad creen que es el único?…
PORQUE ahí está el miedo real. No Rocha. El miedo es que aparezcan más nombres. Más gobernadores. Más exsecretarios. Más alcaldes. Más fotografías incómodas. Más expedientes…
AHÍ es donde la 4T cambia de personalidad. De pronto todos descubrieron el debido proceso. Todos piden calma. Todos exigen pruebas. Todos hablan como abogados de serie de Netflix…
ANTES bastaba un rumor, una filtración o un señalamiento desde la mañanera para despedazar a cualquiera. Pero si el embarrado trae camisa guinda, entonces ahora sí hay que esperar, analizar, contextualizar y casi pedir perdón por preguntar…
“NO estamos cubriendo a nadie”, repite Sheinbaum. Y lo dice tanto que uno ya no sabe si está aclarando o justificando…
LO más duro para el gobierno no es solamente el expediente. Es la imagen. La cara desencajada de una presidenta que intenta sostener dos cosas al mismo tiempo: que Morena combate al crimen y que un gobernador morenista señalado internacionalmente no representa un problema político. Difícil maroma.
POSDATA: Y mientras en Palacio pegan estampitas de soberanía para tapar el caso Rocha Moya, en San Luis Potosí Cuauhtli Badillo anda en su propia liguilla. El mismo del cuento de la inversión de Conagua que nunca apareció, ahora ya salió piratilla mundialista: promocionándose con logos y tipografías del Mundial 2026 como si fueran material de campaña. Mucha transformación, mucha ética pública y mucho discurso… pero a la mera hora terminan haciendo política como puesto de fayuca afuera del estadio.
REMATE: Y mientras los gobiernos presumen que todo va bien, la gente va al mandado y se topa con la realidad: todo está más caro. En San Luis, la canasta básica ya alcanzó su precio más alto del año. Como diría cualquier abuela en la fila de la tienda: “antes llenaba la bolsa; ahora nomás la tristeza”. Mucho discurso, mucho aplauso, pero cada vez alcanza para menos.
