(El Universal)
San Cristóbal de las Casas, Chis.- Este viernes fue sepultado el cuerpo de Reynaldo Pérez Pérez, indígena tzotzil que acompañó a familias desplazadas desde el 2022 de la comunidad Santa Martha, del municipio de Chenalhó, otro de los asesinatos que ocurren en ese municipio, que desde hace varias décadas ha sido golpeado por la violencia.
Familiares, conocidos, servidores de la Iglesia y activistas participaron en las exequias de Reynaldo Pérez Pérez, que desde el 2023 estaba inscrito en el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, por su trabajo en defensa de las 63 familias que fueron expulsadas de sus hogares el 24 de junio del 2022.
El miércoles por la tarde, Reynaldo acudió a un taller mecánico de la comunidad Yabteclum del municipio de Chenalhó, hasta donde llegaron dos hombres en motocicleta, pero uno de ellos accionó durante siete ocasiones un arma de fuego calibre 9 milímetros. Reynaldo perdió la vida frente a su hijo de nueve años de edad, con el que había llegado al taller mecánico.
Organismos civiles de derechos humanos lamentaron el asesinato de Reynaldo, que trabajó en denunciar la violencia y el desplazamiento forzado de familias del municipio de Chenalhó. “Fue mediador en conflictos territoriales de la región y acompañó a las 68 familias (otra versión dice que son 63 familias) desplazadas de Santa Martha, en su exigencia de justicia y atención, tras documentar los hechos de violencia ocurridos en 2023”.
Reynaldo también fue víctima de desplazamiento forzado por los grupos paramilitares. “Su asesinato resulta especialmente alarmante porque Reynaldo también fue sobreviviente de la violencia que lo obligó a desplazarse”, dijeron los organismos de derechos humanos. “Tras los ataques de 2023 contra personas desplazadas de Santa Martha, él y otro defensor fueron incorporados al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas”.
