(EFE)
São Paulo, Bra.- El senador ultraderechista Flávio Bolsonaro afronta un complicado panorama judicial tras su derrota en las elecciones presidenciales brasileñas, con investigaciones abiertas en su contra por blanqueo de capitales, entre otros delitos, y sin poder salir del país por orden de un juez.
El primogénito del exmandatario Jair Bolsonaro perderá, además, su escaño en la Cámara Alta en febrero próximo, cuando arrancará la nueva legislatura.
Abogado de profesión, Flávio abandonó su carrera parlamentaria para lanzarse a la Presidencia. Tras su derrota de este domingo, a partir de 2027, será la primera vez desde 2003 que no ejercerá un cargo público.
Actualmente, Flávio afronta dos investigaciones en su contra. Figura como investigado en la Corte Suprema en un caso sobre la presunta financiación ilegal de una película sobre su padre. La Policía halló indicios contra él por corrupción, blanqueo de capitales y evasión de divisas.
Por otro lado, en vísperas de la segunda vuelta electoral, los diarios O Estado de S. Paulo y O Globo revelaron que Flávio es investigado en el Supremo en una segunda causa por supuesto lavado de dinero.
Ayer, Flávio Bolsonaro afirmó que un juez le pidió este lunes entregar su pasaporte por sospechas de que pudiera huir del país.
La decisión, según explicó el excandidato en un video difundido en redes sociales, partió del juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes, quien fue el instructor del juicio contra su padre y quien también dirige dos investigaciones en las que está citado Flávio Bolsonaro.
“Voy a entregar mis pasaportes y voy a defenderme de esta aberración, que es un claro intento de intimidarme. Pero nadie va a callarme”, dijo Bolsonaro.
