(AP)
Washington.- Un ataque con misiles iraníes causó heridas a por lo menos 10 militares y dañó varios aviones de Estados Unidos el viernes en una base militar en Arabia Saudí, según dos funcionarios de Estados Unidos conocidos con la situación.
Los funcionarios, que hablaron bajo condición de anonimato para tratar asuntos militares delicados, manifestaron que el ataque contra la Base Aérea Prince Sultan dañó varios aviones cisterna de reabastecimiento de Estados Unidos. Uno de los funcionarios indicó que dos de los militares resultaron heridos de gravedad.
El ataque, en el que se utilizó un misil iraní además de drones, se produjo un día después de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmara que Irán ha sido “aniquilado” y de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, sostuviera que “nunca en la historia registrada el ejército de una nación había sido neutralizado tan rápida y tan exitosamente”.
Mientras tanto, el embajador iraní ante las Naciones Unidas en Ginebra, Alí Bahreini, afirmó que Teherán ha acordado “facilitar y agilizar” el paso de ayuda humanitaria a través del estrecho de Ormuz.
El anuncio se conoció apenas horas después de que los medios estatales iraníes dijeron que dos instalaciones nucleares habían sido atacadas. Israel se atribuyó la responsabilidad, e Irán amenazó rápidamente con tomar represalias.
La Organización de Energía Atómica de Irán informó que el Complejo de Agua Pesada Shahid Khondab en Arak y la planta de producción de concentrado de uranio de Ardakan, en la provincia de Yazd, fueron atacados, informó IRNA. Los ataques no causaron víctimas y no había riesgo de contaminación, indicó. La planta de Arak no ha estado en operación desde que Israel la atacó en junio.
Más tarde, el ejército israelí informó que en la planta de Yazd se procesan materias primas para el enriquecimiento y que el ataque fue un golpe importante al programa nuclear de Irán.
Por otra parte, testigos en el este de Teherán reportaron un corte parcial de energía tras ataques aéreos, y en Israel, fuertes explosiones llenaron el aire en Tel Aviv y los equipos de emergencia respondieron a casi una docena de sitios de impacto.
Mientras tanto, se informó que un grupo de buques estadounidenses se aproximaba a la región con unos 2,500 infantes de Marina a bordo.
