(AP)
Kerrville, Texas.- Familias examinaban escombros empapados el domingo y entraban a cabañas vacías en Camp Mystic, un campamento de verano para niñas destrozado por inundaciones repentinas que arrancaron casas de sus cimientos y dejaron al menos 79 muertos en el centro de Texas.
Los rescatistas maniobraban a través del terreno escarpado, en el cual hay serpientes, continuando su búsqueda desesperada de los desaparecidos, incluidas 10 niñas y un guía de campamento. Por primera vez desde que las tormentas comenzaron a azotar Texas, el gobernador Greg Abbott indicó que en todo el estado había 41 personas que se confirmó no habían sido localizadas y que podrían faltar más.
En el condado Kerr, donde se encuentran Camp Mystic y otros campamentos juveniles en la región montañosa Hill Country de Texas, los rescatistas han encontrado 68 cuerpos, incluidos 28 niños, indicó el jefe policial Larry Leitha por la tarde.
Prometió seguir buscando hasta que “todo el mundo sea encontrado” tras las inundaciones repentinas del viernes.
Se reportaron otras diez muertes en los condados Travis, Burnet, Kendall, Tom Green y Williamson, según funcionarios locales. El número de fallecimientos seguramente aumentará en los próximos días, vaticinó el coronel Freeman Martin del Departamento de Seguridad Pública de Texas.
A las familias se les permitió buscar alrededor del campamento el domingo por la mañana. Una niña salió de una construcción llevando una gran campana. Un hombre, que dijo que su hija fue rescatada de una cabaña en el punto más elevado del campamento, caminó por la orilla del río, buscando en grupos de árboles y debajo de grandes rocas.
Mientras las familias veían la devastación por primera vez, cuadrillas cercanas con maquinaria pesada extraían troncos de árboles y ramas enredadas del agua mientras buscaban en el río.
Con cada hora que pasaba, se reducía la posibilidad de encontrar más sobrevivientes.
Voluntarios y algunas familias de las personas desaparecidos que condujeron hasta la zona del desastre comenzaron a buscar en las márgenes del río a pesar de que las autoridades les pidieron que no lo hicieran.
