(EFE)
Nairobi, Kenia.- Las autoridades de Cabo Verde elevaron este domingo de 21 a 25 el número de muertos en el accidente ocurrido cuando un autobús que transportaba principalmente a estudiantes, incluidos niños y adolescentes, se salió de la carretera y cayó por un precipicio en la isla de Fogo, una de las diez del archipiélago africano.
En su declaración a una cadena de televisión local pública TCV, compartida en su página de la red social Facebook, el presidente del país, José María Neves, afirmó que “es necesario brindar consuelo y apoyo psicológico a todas las familias de los 25 fallecidos”.
Neves -que, según la Presidencia, se desplazó a la isla afectada este domingo- tildó los hechos de “inmensa tragedia”, al destacar que se trataba de “jóvenes y adolescentes” y que se debe dar “asistencia” a los familiares de las víctimas y a todos los afectados, además de “investigar las causas”.
Diecinueve niños y adolescentes -ocho niñas y once niños- fueron atendidos, según la prensa caboverdiana, en los servicios de urgencia del Hospital Regional de San Francisco de Asís, donde cinco víctimas sucumbieron a sus heridas, “todas ellas con traumatismo craneoencefálico”, según precisó el director médico del centro, Dionísio Semedo.
Según Semedo, las víctimas tienen edades comprendidas entre los seis y los dieciséis años y presentan politraumatismos, con lesiones principalmente en las extremidades inferiores, mientras se siguen realizando exámenes para descartar otras complicaciones derivadas. Dos adolescentes se encuentran en estado crítico.
El autobús se salió de la carretera, cayó en un precipicio de cerca de treinta metros de altura y acabó en un barranco rocoso.
