NAIROBI, KENIA.- Un tribunal en Kenia condenó este viernes al líder de una secta cristiana a 200 años de prisión por cargos de asesinato vinculados a la muerte de 190 niños y un adulto en la llamada “masacre de Shakahola”, en la que más de 400 personas ayunaron hasta morir para reunirse con Jesucristo.
La jueza Diana Kavedza-Mochache, del Tribunal Superior de la ciudad costera de Mombasa, anunció la sentencia tras declarar culpable de cargos de asesinato el pasado 19 de octubre al pastor Paul Nthenge Mackenzie, líder de la Good News Internacional Ministries (Iglesia Internacional de las Buenas Nuevas), y 28 coacusados.
El caso se remonta a mediados de 2023, cuando el hallazgo de decenas de fosas comunes en el bosque de Shakahola (más de 320 hectáreas en el condado de Kilifi, en el sureste) conmocionó al país, después de que Mackenzie incitara y forzara a sus seguidores a someterse a ayunos extremos, hasta la muerte, con la promesa de encontrarse con Jesucristo antes del fin del mundo.
Mackenzie fundó en 2003 la secta y fue detenido por primera vez en 2017, acusado de radicalización y promoción de ideas extremas, antes de ser liberado.
En marzo de 2023, el pastor fue arrestado de nuevo brevemente tras la muerte de dos niños por inanición, pero fue puesto en libertad provisional, antes de ser detenido definitivamente el 14 de abril de ese año, tras el hallazgo de decenas de fosas comunes.

