ASUNCIÓN.- Los fiscales en Paraguay acusaron el sábado al expresidente recientemente destituido Santiago Peña de dos delitos vinculados al colapso de un importante banco que ha puesto en peligro los ahorros de cientos de cuentahabientes y ha desatado la mayor crisis política del país en una década.
En una conferencia de prensa el sábado, Nancy Salomón, la principal fiscal del país sudamericano para delitos de corrupción y económicos, dijo que Peña sería investigado por los delitos de abuso de confianza y administración para beneficio personal.
La destitución de Peña marca una gran crisis para Paraguay, que volvió al régimen democrático en 1989. Desde entonces, el país de 6 millones de habitantes ha sido gobernado en su mayoría por el Partido Colorado, de tendencia conservadora y del cual Peña era miembro.
Los fiscales dijeron que el expresidente podría enfrentar hasta 20 años de prisión si es declarado culpable de ambos delitos, y han pedido a un juez que congele los bienes de Peña y lo envíe a prisión mientras continúan las investigaciones.
Más tarde el sábado, el juez paraguayo Humberto Otazu accedió a esa solicitud y dijo que Peña será retenido en una base militar mientras continúan las investigaciones, para garantizar su cumplimiento con la investigación anticorrupción.
El martes, los reguladores en Paraguay intervinieron al Ueno Bank, congelando las cuentas de casi 3 millones de clientes y desencadenando una crisis política que llevó a la destitución de Peña el viernes por la noche por parte del Congreso.
Más temprano el sábado, Peña fue interrogado por fiscales en el complejo de la fiscalía general, en la capital Asunción. El expresidente no estaba esposado, pero era escoltado por la policía.

