Reforzaría una zona que necesita impulso en el equipo blanco
[EFE]
Bernardo Silva, centrocampista internacional portugués, se encuentra en la órbita del Real Madrid, tras solicitar su incorporación el nuevo entrenador del club, José Mourinho, según pudo saber EFE en fuentes de su entorno, que aclaran que el futbolista ve con buenos ojos la oferta del club blanco, que reforzaría una zona que necesita impulso en el equipo para la próxima temporada.
Durante varios veranos, Pep Guardiola consiguió convencer a Bernardo Silva de quedarse en el Manchester City. El técnico español le consideraba un pilar de su proyecto y uno de los jugadores más importantes de la plantilla. Desde que llegó en 2017 hasta que hace unos meses anunció que se marcharía al acabar su contrato en junio, el portugués ha sido seña de identidad de los éxitos de este club. Irreemplazable, no hay otro jugador como él en el mercado y por eso le querían todos los grandes clubes españoles.
A sus 31 años, Bernardo Silva lo ha ganado todo. Tras más de 600 encuentros, 111 goles y 103 asistencias, el portugués ha cosechado seis Premier League, una Champions League y otra decena de títulos con los ‘Sky Blues’, donde es una leyenda y una de las claves del éxito del club en la última década. No se puede entender el City de Guardiola sin el motor de Bernardo en el centro del campo.
A lo largo de los años, hacerse un hueco como titular indiscutible con el de Sampedor era poco más que imposible, excepto para Silva, que siempre ha encontrado acomodo en el once, ya fuera como extremo, como volante en el centro del campo, como ‘10’ e incluso como falso ‘nueve’. Ha jugado en todas las zonas del campo y siempre ha rendido. En el Real Madrid aún se recuerdan sus actuaciones en las eliminatorias de Champions en las que no se agotaba tras correr 120 minutos.
Pero tras una década en el Etihad y quizás tras anticipar la salida de su maestro, Bernardo optó por un cambio. Al anunciar su salida dejó caer que ahora tenía la posibilidad de elegir su destino y siempre ha estado bien ligado a España. Habla el idioma a la perfección, ha dejado siempre un buen regusto aquí y sabe que a sus 31 años aún puede ser el líder de un proyecto y tiene grandes años aún por delante.
Bernardo podría haberse ido a un retiro dorado, cazar un último contrato jugoso en un paraíso futbolístico, pero opta por la competitividad. Por eso siguió en el City cuando Guardiola se lo pedía, porque quería seguir ganando, y por eso, ahora que sabe que se acaba un ciclo en Mánchester, decide saltar a la Liga Española.
