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GINEBRA.- Las federaciones miembro de la FIFA deberían recibir cada una 10 millones de dólares adicionales de sus crecientes reservas de efectivo tras un exitoso Mundial. Tal fue el planteamiento que los líderes de Europa y la CONCACAF le hicieron a Gianni Infantino, el presidente del ente rector, al intensificar sus esfuerzos para destituirlo para destituirlo por intentar vender participaciones del torneo a inversores privados.
La carta indica que la FIFA debería contar con reservas de efectivo de 6.000 millones de dólares después del Mundial y que puede permitirse una “liberación puntual” de ese tipo, que totalizaría 2.100 millones de dólares para las 211 federaciones, le dicen a Infantino en una misiva leída por The Associated Press el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, y el líder de la CONCACAF, Victor Montagliani. Ambos son vicepresidentes de la FIFA.
La UEFA y la CONCACAF quieren apartar a Infantino, ya sea antes o en la elección presidencial de la FIFA del próximo marzo, tras encabezar en julio una reacción global contra su plan de vender el Mundial a inversores liderados por Joshua Kushner.
Kushner es el hermano menor de Jared Kushner, yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Infantino forjó vínculos estrechos con Trump antes del Mundial de este año escenificado en Estados Unidos, Canadá y México, y fue un visitante habitual de la Casa Blanca.
El pedido de pagos de 10 millones de dólares a las federaciones nacionales, que elegirán al próximo presidente, es un claro contrapunto a la oferta de Infantino de 20 millones de dólares para que cada una respaldara su proyecto, ahora fracasado.
