Martín Rodríguez
[San Luis Hoy]
Llega el segundo golpe a la economía familiar en lo que va del año. Ahora hay productos tales como las papas cuyo precio se disparó al doble, mientras que los productos envueltos en celofán también llegaron más caros a las tiendas de abarrotes y el precio de los refrescos sigue subiendo y subiendo.
En los exhibidores, las papas costaban un aproximado de 17 a 18 pesos por kilogramo, y ahora se la encuentra a precios que van de los 34 a los 36 pesos por kilo.
Otro producto caro es el jitomate, que subió poco más de 50 por ciento su precio. Para el caso de los alimentos perecederos, lo que está influyendo es el clima de las comunidades.
Al respecto, el presidente local de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope) Armando Reyes Sías, informó que un refresco subió un aproximado de 6 pesos en el caso de los envases de 2 a 2 litros y medio, en tanto que las galletas envueltas en celofán ya cuestan de 1 a 3 pesos más caras para los consumidores finales, en este último caso por aplicación de Impuesto Especial Sobre Productos y Servicios (IEPS).
“De repente llegan los proveedores con su cuenta de lo adquirido y solo indican el dinero que es necesario pagar por los productos y abastecen en las tiendas, como nos ha ocurrido con las botanas y la panadería que siguen subiendo, además de los energéticos. Ya ni siquiera avisan y nada más presentan la nota”.
Agregó que aún y cuando ya había un incremento en el inicio de año, la cajetilla de 20 cigarros volvió a subir y ahora se encuentra a 103 pesos en su presentación de 20.
