Samuel Moreno
[San Luis Hoy]
Los tiempos de resolución de algunos procesos judiciales se han extendido debido a la duración de los amparos indirectos ante la justicia federal, cuyos procedimientos pueden tardar hasta seis o siete meses en resolverse, reconoció Lourdes Anahí Zarazúa Martínez, presidenta del Supremo Tribunal de Justicia y del Poder Judicial del Estado.
Explicó que mientras se resuelve un amparo, el juicio o procedimiento correspondiente puede permanecer detenido, para posteriormente retomarse conforme a la determinación de la autoridad federal, ya sea que se conceda o no la protección solicitada. Esta situación genera que los procesos se prolonguen por varios meses adicionales.
Ante ello, señaló que el Poder Judicial del Estado trabaja en medidas para agilizar las audiencias y evitar que los procedimientos acumulen mayores retrasos. Como parte de estas acciones, se está dando capacitación y seguimiento a jueces para que las audiencias sean más dinámicas y se desarrollen con mayor rapidez.
Zarazúa Martínez indicó que también se busca que los jueces tengan una participación más activa durante las audiencias, guiando a las partes para favorecer que cada etapa del procedimiento se desahogue de manera más expedita y se cumplan los tiempos establecidos.
Respecto a si la naturaleza del delito, particularmente en casos de homicidio, influye en el tiempo que tarda la resolución de los asuntos, la magistrada descartó que sea el tipo de delito el principal factor que determina la duración de los procesos y sostuvo que las demoras están relacionadas principalmente con el desarrollo del procedimiento judicial.
