Samuel Moreno
[San Luis Hoy]
Más allá del control del incendio registrado recientemente en una planta de plásticos de la Zona Industrial, el episodio comienza a perfilarse como un asunto de salud pública que podría extender sus efectos en los próximos días, advirtió el presidente del Clúster Médico y Salud de San Luis Potosí, Dr. Manuel Galván Arroyo.
El especialista puso el foco en lo que ocurre después del siniestro; la exposición a contaminantes que permanecen en el ambiente tras la quema de materiales, particularmente plásticos, cuyos residuos generan partículas finas y compuestos tóxicos que pueden ser inhalados por trabajadores, brigadistas y habitantes de zonas cercanas.
Señaló que estas partículas microscópicas, conocidas como PM2.5, tienen la capacidad de ingresar profundamente en el sistema respiratorio, lo que puede derivar en síntomas como tos, irritación ocular, dolor de garganta, fatiga e incluso complicaciones más serias en personas con padecimientos previos, como asma, enfermedades cardíacas o diabetes.
Galván Arroyo enfatizó que el riesgo no desaparece con la extinción del fuego, ya que la composición del humo depende de los materiales involucrados, y en el caso de los plásticos, pueden liberarse sustancias con efectos en el sistema nervioso y respiratorio, además de posibles implicaciones a largo plazo si la exposición fue significativa.
En ese sentido, insistió en que la atención institucional debe transitar de la fase de emergencia a una etapa de seguimiento sanitario, que permita identificar a la población expuesta, medir la calidad del aire y anticipar posibles afectaciones antes de que se conviertan en un problema mayor.
Entre las acciones prioritarias, planteó la emisión de avisos preventivos, el monitoreo ambiental continuo y la implementación de vigilancia médica en zonas cercanas al incidente, así como la delimitación de áreas seguras y la evaluación de riesgos con base en los materiales que fueron consumidos por el fuego.
Finalmente, el especialista llamó a las autoridades a mantener una comunicación clara y sustentada en evidencia, al considerar que este tipo de घटनos evidencian la necesidad de fortalecer los protocolos de respuesta, no solo para contener emergencias, sino para proteger la salud de la población en el corto y mediano plazo.
