Rubén Pacheco
[San Luis Hoy]
Aunque desaparecieron hace casi 28 años, apenas hace unos días el Juzgado Especializado del Supremo Tribunal de Justicia del Estado (STJE), dictó declaración de ausencia de personas desaparecidas para Héctor Sánchez Arroyo y su hijo, Héctor Hugo Sánchez Castillo, quienes fueron vistos por última vez el 9 de noviembre de 1998 en la colonia Azaleas, en Soledad de Graciano Sánchez.
Según la sentencia, inicialmente la esposa de Sánchez Arroyo, la señora María Guadalupe Castillo Ortiz interpuso denuncia bajo averiguación previa penal AV/915/XI/98/INV, sin embargo, la Fiscalía General del Estado (FGE), refirió que presentó querella hasta el 18 de diciembre del 2018, es decir, 20 años después.
El documento no explica el motivo por el que la familiar dio vista a las autoridades dos décadas después de no conocer el paradero de su cónyuge y su hijo.
Declaró que el 9 de noviembre de 1998, alrededor de 10:00 horas, salió su esposo de 27 años en compañía de su hijo de 7 años a León, Guanajuato, para después dirigirse a Morelia, Michoacán, por asuntos laborales.
Refirió que su esposo laboraba como agente de ventas en la ferretería La Brocha, así como en la comercializadora CPP; hecho lo anterior, regresaría a su hogar el viernes o sábado siguiente, sin embargo, no volvió a tener noticias de ambos.
Ante el desconocimiento de la ubicación de sus parientes, se comunicó a la empresa donde laboraba su marido, no obstante, le dijeron que tampoco se había reportado con ellos y que nunca llegó a las ciudades consignadas.
Como parte de las investigaciones de la Unidad para la Atención de Personas Desaparecidas o Personas Desaparecidas o Extraviadas y Alerta Amber, la FGE mantiene activas dos fichas de búsqueda con los retratos de progresión de edad de ambos.
