Samuel Moreno
[San Luis Hoy]
La actividad ganadera mantiene una fuerte presión sobre la cobertura forestal de Tamuín, donde la necesidad de renovar cercos, obliga al corte constante de árboles. Ante este panorama, el Ayuntamiento implementó el programa “Cercos Vivos”, con el que busca disminuir la deforestación mediante la plantación de árboles en los linderos de las parcelas, informó el alcalde Marcelino Bautista Rincón.
El edil explicó que ocho de cada diez hectáreas del municipio están destinadas a la ganadería, por lo que el consumo de postes de madera es permanente. Indicó que un productor con 10 hectáreas requiere alrededor de 700 postes, los cuales deben reemplazarse cada cuatro o cinco años, situación que, dijo, deriva en el derribo de miles de árboles en la región.
Como parte de la estrategia, el gobierno municipal gestiona apoyos con instituciones para obtener plantas que serán distribuidas entre los ganaderos, además de promover el uso de esquejes que puedan enraizar y convertirse en árboles vivos, con el objetivo de que los cercos sean autosustentables y disminuya la necesidad de seguir talando madera.
Bautista Rincón aclaró que el municipio no tiene registros de que esta problemática esté relacionada con redes de explotación ilegal de madera o con la presencia de grupos delictivos. Señaló que el aprovechamiento forestal responde principalmente a las necesidades propias de la actividad.
