Rubén Pacheco
[San Luis Hoy]
Si bien la Fiscalía General del Estado (FGE) todavía tiene pendiente llamar a comparecer a varios policías, Silvia Castillo Hernández, madre de Alan Francisco Ibarra Castillo, joven asesinado en marzo de 2019, informó que el Ministerio Público reclasificó los delitos imputados a dos presuntos responsables.
Describió que inicialmente a Adrián N. y Víctor N. se les imputó homicidio simple intencional, sin embargo, derivado de varias pruebas aportadas, se logró que el juez los acusara de homicidio calificado, desaparición forzada cometida por particulares y falsedad de declaración.
“Estos van a juicio. La Fiscalía sigue tapando al homicida de mi hijo, porque no quiere presentar a los testigos. Estoy ante un estado indolente”, reprochó la entrevistada.
Precisó que, si bien Astrid N. y Fernando N., otros dos implicados, recibieron sentencia de 20 años por homicidio doloso, dicha penalidad la consideró injusta por la forma en que mataron a su hijo. Aunado a ello, les retiraron los cargos de desaparición forzada cometida por particulares y falsedad de declaración.
“No se fijan que soy una mamá que tengo seis, siete años y seis meses de injusticia, de corrupción. No se vale ¿Qué más quieren que haga? Ya me tuve que ir a México a pedir a un ministro de la Corte que me diera la defensa extraordinaria”, dijo.
Refirió que la entidad de procuración de justicia se niega a llamar a comparecer a varios policías como testigos, cuyos testimonios pueden servir para robustecer y esclarecer la causa penal.
“La Fiscalía le puso homicidio simple intencional cuando fue un crimen de odio. La Fiscalía abrió diversa carpeta de investigación, entonces hoy vengo aquí, porque la Fiscalía no quiere presentar testigos, que son esenciales para alcanzar justicia y pena máxima, conforme a derecho”, concluyó.
