Pretendían inculparla de conducir en estado de ebriedad
Rubén Pacheco
[San Luis Hoy]
Por tocarse la frente mientras esperaba el cambio del semáforo y “verse cansada”, una joven mujer fue sometida a cuestionamientos por dos policías de la Guardia Civil Estatal (GCE) por su probable ingesta de alcohol cuando conducía hacia su hogar.
Lo anterior sucede pese a que Jesús Juárez Hernández, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), ha reiterado que la corporación no interviene en facultades a cargo de las policías municipales como la imposición de multas.
De acuerdo con la ciudadana, quien solicitó el anonimato de su testimonio, relató que salió de cenar alrededor de las 12:00 horas de los tacos La Esquinita. De regreso a su casa, en el Barrio de Tlaxcala, en la avenida Damián Carmona equina con Reforma, la patrulla le solicitó que se detuviera.
En la intervención, el oficial se le emparejó a su vehículo sin bajarse de la unidad oficial para preguntarle si se encontraba bien, si había ingerido bebidas embriagantes, su nombre y otros datos.
Derivado de las preguntas que consideró infundadas porque no tomó alcohol, le reviró que la corporación estatal no tiene facultades para detener a los conductores por ese tipo de observaciones.
La justificación para detenerla consistió en haberse tocado la frente durante el semáforo del cruce vial de la calle Reforma y la avenida Damián Carmona, lucir cansada y casi a punto de dormirse.
Como respuesta, el oficial le dijo que, de acuerdo con una legislación si podían llevarlo a cabo. Mientras esto sucedía pasó la lámpara por todo el automóvil sin encontrar ningún indicio de cervezas u otra sustancia etílica.
Al final la dejaron seguir su camino, sin embargo, se dijo sorprendida y asustada por el “protocolo” de revisión de los gendarmes.
