Martín Rodríguez
[San Luis Hoy]
San Juan de Guadalupe regresó a las convivencias coloridas y los disfraces de toda una fiesta pagana. Los cuatro días de carnaval rompen la relativa quietud de las calles y este martes concluyen su andanza con la presentación de un carnaval general que ya se celebra desde hace mucho más de un siglo.
Como parte del equipo organizador del carnaval más antiguo, el de la calle Escandón, Teresa Menchaca explica que de alguna manera, los vecinos se las ingenian para sortear toda la incertidumbre que les ha generado la problemática de la economía.
En las casas, los vecinos que participan de la alegría del carnaval elaboran sus disfraces o los adquieren, visten a sus niños y mujeres y hombres también se personalizan como lo dicta la fiesta, de toda clase de personajes que van desde demonios hasta figuras que representan personajes mitológicos, de ánimes, de caricaturas y hasta las grotescas botargas representativas de diversas marcas comerciales.
La fiesta previa a la Semana Santa inició el sábado con la coronación, a la que siguió el carnaval de niños en el domingo. Premiaron los mejores disfraces individuales y por cuadrillas. Cada niño y cada cuadrilla se disfraza de lo que sea, pero algunos optaron por el típico del diablo, había uno que otro Alien y alguien tuvo el atrevimiento de clonar la botarga del Doctor Simi, para bailar como el personaje inventado por Víctor González Torres.
