Samuel Moreno
[San Luis Hoy]
La eventual reducción de la jornada laboral en México tendrá un impacto “importantísimo” en el proceso productivo de la entidad, al obligar a las empresas a reorganizar turnos, contratar más personal y acelerar la profesionalización técnica, advirtió Imelda Elizalde Martínez, presidenta de Canacintra en San Luis Potosí.
La dirigente empresarial señaló que uno de los primeros efectos será la reconfiguración interna de los procesos productivos, ya que la disminución de horas laborales implica menos tiempo operativo por trabajador y, en consecuencia, la necesidad de cubrir vacantes o espacios que quedarían descubiertos en las líneas de producción.
Explicó que la reducción de turnos impactará de manera directa en toda la cadena productiva al interior de las plantas, donde las operaciones suelen estar interconectadas y dependen de la continuidad del personal. “Hay una merma de personal disponible y una necesidad inmediata de cubrir esos espacios donde habrá ausencia”, sostuvo.
El segundo factor crítico, dijo, es el componente tecnológico, pues la operación de maquinaria especializada exige personal capacitado. En ese sentido, la industria ha comenzado a trabajar con instituciones académicas para ampliar la oferta educativa y formar perfiles técnicos con mayor especialización.
Indicó que disminuir la jornada no sólo implica reorganizar horarios, sino ampliar la base de colaboradores calificados para mantener los niveles de producción. De lo contrario, advirtió, podrían generarse cuellos de botella en sectores manufactureros estratégicos para el estado.
Un tercer elemento es el impacto en la productividad y en los costos de operación. Con menos horas efectivas por trabajador, las empresas enfrentarían mayores gastos laborales para sostener el mismo volumen de producción, lo que podría repercutir en precios, competitividad e inversión.
