MONTEVIDEO.- El papa León XIV instó el sábado a los uruguayos a tiernos puentes de fraternidad y fe, al dedicar una oda al querido compañero de la región y dar mayor visibilidad a la Iglesia católica en su país más secular.
Tras llegar el viernes, León pasó su primer día completo en Uruguay señalando las raíces históricas de la Iglesia en el país y el trabajo que realiza hoy. Visitó una universidad católica y un barrio de Montevideo devastado por la violencia donde grupos eclesiásticos han construido viviendas, brindando oportunidades de empleo y llevado adelante programas de rehabilitación para adictos.
El objetivo, en la primera parada de su gira sudamericana por tres países, es proponer la fe católica como respuesta a los desafíos actuales ya la Iglesia como una ayudante dispuesta en un país donde incluso las festividades católicas tienen nombres seculares y no se puede mencionar a Dios en los juramentos de asunción de cargos.
León viajó primero a Paysandú, en el oeste de Uruguay, en la frontera con Argentina, para su primera misa en Sudamérica. El Vaticano informó que 40.000 personas —muchas de Uruguay, pero también de la vecina Argentina y de Brasil— asistieron, pese a la lluvia matinal.
La multitud se estalló en el cántico del estadio de “¡Olé, olé, olé, olé, papá, papá!” cuando el avión de León aterrizó en Paysandú, a unos 375 kilómetros (230 millas) de la capital, Montevideo. Volvieron a vitorearlo, tocaron bocinas y agitaron pañuelos amarillos cuando llegó en su papamóvil al lugar de la misa en un parque.
Al dirigirse a la multitud en español, León les recordó que la fe católica había sido “parte del pueblo uruguayo desde sus orígenes, y es necesario transmitirla a las futuras generaciones con valentía creativa”.
Debido a su ubicación accesible sobre el río Uruguay, la ciudad fue elegida para albergar la primera misa de León al inicio de su gira sudamericana por tres países, que estuvo en duda luego que el pontífice se sometiera a una cirugía por cáncer de pulmón el 13 de octubre.

