(EFE)
Ciudad de México.- A 90 años del inicio de la lucha por la despenalización del aborto en México, un puñado de mexicanas clamó este lunes desde la capital del país por la unidad del movimiento feminista frente a su “fragmentación” y ante un derecho que aún es un “privilegio” en una región donde, además, “avanza la ultraderecha”.
En la marcha por el Día de Acción Global por el Acceso al Aborto Legal y Seguro, Yeya, una joven mexicana siente “coraje” al ver una movilización reducida, de menos de cien personas, y “miedo” ante la posibilidad de que ella y sus amigas pierdan los derechos por los que las mujeres han luchado durante casi 100 años.
Las pocas contingentes de esta movilización resisten en un país donde 7 de sus 32 entidades aún penalizan el aborto, pese a que en 2023 la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró inconstitucional criminalizar el derecho a decidir y ordenó al Congreso federal eliminar el delito de aborto del Código Penal, esto último aún está pendiente.
La médica general Lucero Sánchez, integrante de la colectiva Médica Verde Violeta, dijo que aún no hay ninguna batalla ganada y advirtió que, lamentablemente, en su gremio hay mucho personal que rechaza o se niega a realizar interrupciones legales del embarazo (ILE) en la capital mexicana y otras partes del país.
Detalló también que las negativas aumentan cuando se trata de embarazos infantiles, ya que muchas veces prevalece el argumento de que el aborto es un “procedimiento inseguro” para las menores.
Durante 2025, México registró 85.357 embarazos en menores de 17 años, y 5.876 corresponden a niñas de 10 a 14 años de edad, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
“Todavía hay mucho camino y hoy somos poquitas, pero somos. Las que estamos vamos a seguir luchando y gritando por tener esos derechos no solo para nosotras, sino para todas”, exclamó Sánchez en representación de su colectivo conformado por más de 200 mujeres.
