(El Universal)
Ciudad de México.- Ernesto Ruffo Appel llegó esta mañana a su domicilio en Ensenada, Baja California, para cumplir el arresto domiciliario que le fue dictado.
El exgobernador fue recibido por un grupo de familiares y amigos, con banderas del PAN y gritos de “¡Ruffo, bienvenido!” y “¡No estás solo!”.
Ernesto Ruffo Appel llegó en una camioneta blanca de la Guardia Nacional (GN), que venía custodiada por patrullas de la misma corporación, en una ruta por carretera que duró más de 40 horas, desde el penal de El Altiplano, en el Estado de México, hasta Ensenada.
Al bajar de la camioneta, el exgobernador, quien iba vestido de negro y con tenis blancos, alzó una mano para saludar a la gente que lo recibió y que gritaba “Ruffo libre”. El primer abrazo que recibió fue de su hija Verónica.
Minutos después se acercó a la gente y lo primero que les dijo fue “me tienen que hacer un corrido, el corrido del hombre del cabello blanco”.
Ante cuestionamientos de la prensa, dijo que se sentía bien, y agregó: “Todos debemos de estar preocupados, porque las cosas no van bien en nuestro país y tenemos mucho que hacer para arreglar las cosas que se necesita arreglar. Por eso mismo, por ese amor a México, debemos encontrarnos todos para recuperar las cosas del orden, la paz y la tranquilidad.
“Hay que ver siempre las cosas de forma positiva y todos, como mexicanos, encontrar el camino de reconstruir”.
Señaló que estar en Almoloya le “sirvió mucho para saber cómo son las cosas y reflexionar. Yo creo que esa palabra es muy importante para el mundo. Hay que reflexionar las cosas, pensar con tranquilidad y ver cómo entre todos construimos el futuro”.
El viernes pasado, una jueza de Control concedió la prisión domiciliaria a Ernesto Ruffo Appel, acusado de encabezar una red de huachicol fiscal.
