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UN nombre que nadie esperaba.
HACE una semana, Elí Cervantes no estaba en la conversación pública sobre quién podría competir por la gubernatura de San Luis Potosí. Hoy todos los partidos hablan de él. Morena lo nombró Coordinador de la Defensa de la Transformación y, con eso, lo colocó en lo que parece una antesala de la candidatura. Y decimos parece, porque todavía falta mucho camino y porque ya circula la versión de que podría haber otro nombre guardado para más adelante.
LA designación tiene algo extraño. Si Morena pretende disputar la gubernatura por su cuenta, como anunció su dirigencia nacional, eligió para encabezar esta etapa a un político que buena parte del electorado no conoce.
CERVANTES fue senador y hoy dirige el Centro SICT en el estado; no apareció de la nada. Pero tener trayectoria no equivale a tener presencia pública. La dirigencia decidió apostar por él y ahora tendrá que ayudarlo a construirla.
POR lo pronto, Morena ganó la agenda. Obligó a sus adversarios a pronunciarse sobre un nombramiento que no vieron venir. A Gallardo le preguntaron por Cervantes y por las alianzas del Verde; respondió que no hablaría de “grilla”. Es una salida conveniente. El gobernador evita darle mayor peso a la decisión morenista y se ahorra una definición sobre 2027 mientras observa qué ocurre dentro del partido que acaba de anunciar que irá sin él.
EL PAN sí habló. Enrique Dahud considera que un Morena encabezado por un perfil poco conocido podría beneficiar al Verde. La lógica se entiende: si ambos partidos compiten separados y Morena llega con un candidato débil, la eventual candidata del oficialismo, Ruth González, enfrentaría menos competencia de la que tendría ante una figura morenista fuerte.
ES una lectura posible, aunque depende de varias cosas que todavía no han ocurrido. Cervantes aún no es candidato; Ruth González tampoco. No sabemos si Morena sostendrá su decisión de ir sin coalición hasta la elección, si Cervantes logrará crecer o si aparecerá el tapado.
DAHUD acierta al señalar una debilidad de arranque, pero se adelanta cuando trata esa debilidad como si ya hubiera definido la contienda.
Y por cierto, al PAN también le correspondería preguntarse por qué, ante una posible separación entre Morena y el Verde, su primera reacción es calcular cuál de los dos sale beneficiado, en vez de mostrar con… ganas, cómo piensa disputarles el poder.
CERVANTES, mientras tanto, estrenó el encargo con un discurso contra el nepotismo y contra quienes hacen negocios al amparo del poder. Son palabras que en San Luis Potosí no caen en el vacío. Habrá que ver si puede sostenerlas cuando empiecen las decisiones difíciles y si Morena le permitirá hacerlo.
TODAVÍA es temprano para repartir candidaturas y victorias. El problema es que los propios partidos adelantaron la elección: Morena ya nombró coordinador y anunció que irá solo; el PAN ya hizo cuentas sobre la fuerza de ese posible rival; el Verde ya ocupa un lugar central en cada cálculo. Gallardo podrá llamarle “grilla”, pero su silencio también forma parte de ella.
POR ahora, Morena puso a un desconocido en el centro de la grilla potosina y obligó a todos a hacer cuentas alrededor de él. Falta saber si Elí Cervantes va en serio o si sólo lo mandaron a apartar lugar para una fiesta a la que, al final, no estará invitado.
POSDATA: Treinta robos de camiones al mes en la Zona Industrial, que debería ser una de las áreas mejor vigiladas, no son un triunfo. Que nadie presuma la baja como si hubiera resuelto algo: seguimos jodidos. Un poco menos, pero jodidos a fin de cuentas.
