Ana Paula Vázquez
[San Luis Hoy]
La carretera 37 hacia Villa de Reyes está entrando en un punto de saturación crítica por el crecimiento del flujo industrial. El alcalde Ismael Nicolás Hernández Martínez advirtió que la vialidad podría quedar rebasada en un plazo de apenas año y medio, ante una circulación diaria estimada de entre mil y dos mil camiones de transporte
de personal.
El tramo más presionado es el que conecta el entronque de la carretera 57 con los semáforos de Villa de Reyes, donde converge el traslado cotidiano de trabajadores hacia la Zona Industrial. Ahí se concentra el aumento constante del tráfico pesado que, de acuerdo con el edil, ya está empujando la capacidad de la vía al límite.
En este contexto, el municipio solicitó la ampliación a cuatro carriles de la carretera 37, un proyecto de alrededor de 25 kilómetros que requeriría entre 500 y 600 millones de pesos. La obra se mantiene en fase de gestión ante los gobiernos estatal y federal, al tratarse de una inversión que rebasa la capacidad de financiamiento local.
Hernández Martínez reconoció que la presión presupuestal complica que el proyecto pueda ser cubierto solo con recursos estatales, por lo que insistió en la necesidad de una participación conjunta de la Federación y el Estado para evitar el colapso de la principal vía de acceso a la Zona Industrial.
“Sí, también para un gasto para el gobierno del Estado directamente, pues es bastante, ¿no? Yo creo que tendríamos que quitarles presupuesto a muchos municipios, pero pues lo que nos toca es gestionar tanto en los dos niveles, estatal y federal, y pues yo creo que la suma de ambos tiene que dar muy buenos resultados de movilidad”, concluyó.
