(El Universal)
Ciudad de México.- La última voluntad de Carolina Flores hoy pesa tanto como el crimen que le arrebató la vida. La exreina de belleza, originaria de Ensenada, Baja California, fue asesinada el pasado 15 de abril en un departamento de Polanco, en la Ciudad de México. Su suegra, Erika “N”, es señalada como la presunta responsable y permanece prófuga.
En tanto, Reyna Gómez, madre de Caro, habló sobre el futuro del bebé de ocho meses que dejó la joven.
“Yo le pregunté a mi yerno si quería que cuidara al niño y me dijo que no. Que como pareja ya lo habían hablado. Ella le dijo: ‘júrame que si a mí me pasa algo, ni tu mamá ni mi mamá lo van a cuidar”, contó.
Según explicó, Alejandro, esposo de Carolina, ha decidido respetar esa voluntad al pie de la letra, pese a la situación.
La madre también relató cómo recibió la noticia. “Le dije: ‘¿cómo está Caro?’, y me dijo que estaba muerta. Yo empecé a gritar”, recordó. Incluso, aseguró que él le confesó: “mi mamá le disparó”.
Sobre las horas posteriores al crimen, señaló que su yerno tardó en denunciar por el bebé. “Se preocupó por él, pensó que si lo detenían se iría a una casa hogar. Grabó videos para explicar cómo alimentarlo”, explicó.
La mujer también reveló tensiones previas entre su hija y la suegra. “Eran problemas normales, discusiones de casa, nada que hiciera pensar en esto”, dijo.
Surgió un nuevo clip que exhibe los últimos momentos de Flores; su suegra habría llegado a la casa y le dijo que tuvo un viaje medio “mareado”, le pide un vaso de agua y luego le dispara.
