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Enid, Oklahoma.- Raeann Hunt se apresuró a ir a su sótano mientras un tornado se abatía sobre su comunidad en Oklahoma.
“Se dirige directamente hacia nosotros”, recordó haber pensado, mientras se asomaba afuera, incapaz de contener su curiosidad.
Dentro del oscuro refugio de concreto de 2,4 x 2,4 metros (8 x 8 pies) junto con su esposo, su cuñado y un vecino, escuchó un rugido, metal golpeando la puerta y vidrios rompiéndose.
Salieron ilesos, pero las ventanas de la casa de ladrillo de una planta en Enid quedaron destrozadas y el tejado resultó gravemente dañado.
La escena se repitió en toda la ciudad de unos 50.000 habitantes ubicada a unos 135 kilómetros (85 millas) al norte de Oklahoma City cuando impactó el tornado de categoría EF-4. El tornado se mantuvo en tierra durante 14,5 kilómetros (9 millas), con vientos de 273 a 281 km/h (170 a 175 mph) y midiendo unos 450 metros (500 yardas) de ancho en su punto más amplio, indicó Rick Smith, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional.
Durante esos 30-40 minutos, al menos 40 viviendas resultaron dañadas, algunas de las cuales fueron arrancadas de sus cimientos. Pero no hubo muertos y sólo se reportaron heridos leves.
Edificios comerciales al sur de la ciudad fueron convertidos en un montón de metal retorcido y madera rota por los potentes vientos que sacaron a los edificios de los cimientos de concreto.
El tornado derribó postes de electricidad y dejó líneas eléctricas envueltas con enormes trozos de escombros. A una vivienda le arrancó parte del tejado metálico y los árboles quedaron despojados de corteza y ramas. En otra vivienda, una sección de una pared se desprendió y dejó al descubierto el interior de la casa, con algunos muebles aún en su lugar.
