[El Universal]
CIUDAD DE MÉXICO.- El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, indicó el martes que la investigación sobre el asesinato de un popular alcalde del estado de Michoacán , en el occidente de México, se ha extendido también a sus escoltas después de que el gobernador del estado dijo que el agresor del político, un joven de 17 años, fue abatido después de haber sido detenido.
“Los policías municipales que eran del primer círculo de seguridad del alcalde van a volver a declarar”, incluido el que reconoció haber disparado al agresor, dijo García Harfuch durante la conferencia presidencial matutina.
Agrega que también se analiza tanto el arma que mató al agresor como la que disparó al alcalde. No especificó si también se investiga a los 14 guardias nacionales que completaban su seguridad.
Carlos Manzo, alcalde de la ciudad de Uruapan, ubicada a 400 kilómetros al oeste de Ciudad de México, fue asesinado a balazos la noche del 1 de noviembre en medio de decenas de personas que participaban en las celebraciones del Día de Muertos.
Según explicó el lunes el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, se investiga las razones por las que se disparó al agresor y si hubo un uso excesivo de la fuerza “porque al homicida lo detenido y momentos después hay un forcejeo y hay un solo disparo que abate al homicida”.
También se revisa “qué fue lo que ocurrió para que se distrajera o flexibilizara su círculo de seguridad”.
El gobernador agregó que los ocho escoltas municipales habían sido seleccionados por el propio alcalde.
El secretario de Defensa, el general Ricardo Trevilla, garantizó que el protocolo de la Guardia Nacional “no falló, falló otro” y dijo que si Manzo hubiera aceptado que solo fueran guardias nacionales a quienes le protegieran seguramente “se hubiera incrementado su nivel de seguridad”.
Manzo era un político independiente de 40 años que había levantado la voz contra la corrupción de autoridades, las extorsiones y la violencia.
