(AP)
La Guaira, Ven.- Los venezolanos buscaban sobrevivientes el jueves bajo edificios derrumbados, y los equipos de rescate acudieron hacia zonas del norte sacudidas por dos potentes terremotos consecutivos.
Se teme que los terremotos ocurridos el miércoles por la noche —que pudieron sentirse en toda la región y cuya magnitud fue de 7.2 y 7.5, una de las más fuertes que se haya percibido en Venezuela en más de un siglo— hayan sido causa de muchos más fallecimientos. Unas 1.500 personas resultaron heridas, millas fueron reportadas como desaparecidas y se evacuaron edificios incluso hasta en la Amazonía de Brasil.
El número de fallecidos se elevó a 188 y el de heridos a 1.520, mientras se calcula que al menos 346 construcciones, como edificios, hospitales y centros comerciales resultaron afectadas, de acuerdo con la información oficial.
Hay al menos 2.927 familias damnificadas, 157 desaparecidos reportados, 200 personas atrapadas, 250 edificios dañados y ocho hospitales afectados.
En ciudades de todo el norte de Venezuela, residentes aterrorizados salieron en masa a las calles y buscaban a desaparecidos entre los escombros. Niños heridos, animales y civiles cubiertos de polvo y sangre fueron extraídos de entre el concreto.
Una madre sollozaba y se desplomó de dolor mientras los cuerpos de sus hijos de 3 y 10 años estaban envueltos en mantas y retirados del lugar. Otros gritaban los nombres de seres queridos desaparecidos. Algunos permanecían en silencio, conmocionados.
La región costera de La Guaira —al norte de Caracas, la capital— registró algunos de los daños y víctimas más graves, y es allí donde el principal aeropuerto del país resultó dañado y fue cerrado, lo que complicó las labores de ayuda.
Conmoción
Durante los terremotos, la gente salió corriendo de edificios que se sacudieron. Muchas personas estaban visiblemente conmocionadas el jueves por la mañana al ver edificios reducidos muebles a esqueletos, colgando de las ventanas y helicópteros sobrevolando.
En La Guaira, Cristian Carreño miraba su edificio de apartamentos calcinado, inclinado de forma precaria hacia un lado.
“Lo perdí todo”, dijo. “Aún hay gente adentro, me imagino que no pudo salir. Es increíblemente devastador”.
Dayana Delgado, madre de tres hijos, dijo que estaba desesperada porque su hijo de 8 años estaba desaparecido. Delgado preguntó dónde estaba la maquinaria pesada que los funcionarios del gobierno habían prometido, y señaló que eran los vecinos que estaban excavando entre los escombros.
“Quiero saber dónde está mi hijo, si está atrapado o en un refugio”, expresó.
Las autoridades advirtieron a las personas que no regresaron a las casas que presentan daños estructurales. Cientos de personas pasaron la noche apiñadas en parques, estacionamientos.
“Teníamos miedo de que los edificios se nos vinieran encima”, dijo María Cristina Díaz, una trabajadora de limpieza de 41 años. “Mi mamá, mi hija y yo pasamos frío”.
Varias partes de la capital se quedaron sin electricidad y sin cobertura de celular, señaló Rodríguez. En Caracas se suspendieron los servicios de metro y se cortó la distribución de gas natural, agregó. Las clases también se cancelarán durante varios días, y el Ministerio de Educación indicó que algunos edificios escolares se usarían como refugios y centros de acopio.
Las familias comenzaron a publicar volantes de personas desaparecidas con fotos de sus seres queridos, mientras otras compartían listas manuscritas de nombres y buscaban a quienes seguían sin ser localizados. Los venezolanos que viven en el extranjero tuvieron dificultades para comunicarse.
Poco después de que funcionarios de la ONU en Venezuela pidieran al gobierno que levante las restricciones sobre las redes sociales para que la gente pueda tener acceso a información potencialmente vital, los venezolanos en el país pudieron acceder a X.
