[EFE]
Leópolis, Ucrania.- A tres años y medio del inicio de la invasión rusa y con las perspectivas de paz enturbiadas por los continuos ataques y la negativa de Moscú a implicarse en unas negociaciones serias, Ucrania prosigue su rumbo de transformación en una nación equipada para seguir enfrentándose a lo que percibe como una amenaza existencial a su independencia.
El 34º Día de la Independencia de Ucrania, que coincide con el hito de los tres años y medio, fue conmemorado este domingo con celebraciones modestas y sin grandes despliegues debido a las hostilidades sin pausa a lo largo del frente y a la amenaza constante de ataques aéreos en todo el territorio.
“Ucrania no es una víctima, es una guerrera”, declaró el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en su discurso con ocasión del Día de la Independencia. “Ucrania no mendiga; ofrece alianzas, cooperación, el mejor ejército de Europa, tecnologías de defensa avanzadas y experiencia en resiliencia”, subrayó.
Grupos de transeúntes, entre ellos soldados de permiso disfrutando de un descanso, se agrupaban alrededor de puestos de pequeños negocios montados por veteranos o por familias de militares caídos. “Estamos pagando un alto precio por nuestra independencia, en una lucha que continúa día a día”, comentó a EFE Oleksandr Merezhko, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento, reflejando la mezcla de resiliencia y aprehensión que expresan muchas personas en Ucrania.
Mientras que muchos ucranianos ansían la paz, pocos creen que sea inminente, pues según perciben Rusia está determinada no solo a conquistar territorio, sino también a aplastar la independencia y la identidad ucranianas. “Las posibilidades de un encuentro Putin-Zelenski son escasas porque (el presidente ruso Vladímir) Putin no tiene interés en la paz. Finge conversaciones para evitar sanciones”, enfatizó Merezhko.
