Controvertida la visita del presidente de EU a Irlanda
(EFE)
Dublín, Irlanda.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aterrizó este sábado en Irlanda como parte de un viaje informal que, por un lado, estuvo marcado por lo ceremonioso de sus actos políticos y por la protesta antibelicista contra el mandatario que reunió a más de 10,000 personas en Dublín.
El titular de la Casa Blanca aterrizó en la capital irlandesa a primera hora de la mañana, antes de embarcarse en una serie de encuentros con la presidenta de Irlanda, Catherine Connolly, y el ‘taoiseach’ (primer ministro) irlandés, Micheál Martin, además de presidir un acto en la residencia del embajador estadounidense en Dublín, todo ello condensados dentro del recinto del parque Phoenix Park.
El encuentro con Connolly era el que, a priori, suscitaba más expectación, dadas las diferencias ideológicas entre ambos líderes. Esta ‘visita de cortesía’ fue breve, de apenas unos 20 minutos, pero que dieron que hablar.
Una portavoz de la Casa Blanca dijo que la reunión con Connolly había sido “constructiva” y muy centrada “en temas energéticos”; mientras que la presidenta afirmó en un comunicado posterior haber utilizado la visita para transmitirle a Trump la opinión imperante en la sociedad irlandesa de que “la normalización de la guerra y el genocidio jamás puede aceptarse”.
Posteriormente, Trump mantuvo una reunión bilateral con el ‘taoiseach’ en la residencia de huéspedes de Farmleigh House, pero el contenido de la cita quedó eclipsado por las polémicas declaraciones que Trump hizo frente a los periodistas al término de la reunión.
Preguntado por la provincia británica de Irlanda del Norte, el mandatario estadounidense afirmó: “No quiero causar ningún problema, pero me encantaría verla unificada”, dijo Trump cuando un reportero le preguntó su opinión sobre el tema. “Al final va a suceder. Más valdría que sucediera ahora”.
Pese a que uno de los lemas de la sociedad irlandesa es el ‘Céad Míle Fáilte’, que en irlandés significaría como “cien mil bienvenidas”, fue el mensaje contrario el que expresaron más de 10,000 personas se han manifestado en Dublín y en otros lugares del país para mostrar de manera pacífica el rechazo a la presencia de Donald Trump en la isla esmeralda.
