(AP/EFE)
El Cairo, Egipto.- El negociador de Estados Unidos y yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner, sostuvo una inusual reunión el domingo con el líder de Hamás, en un nuevo esfuerzo diplomático para avanzar en el estancado alto al fuego en Gaza. Kushner se reunirá el lunes con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, quien enfrenta presión tras rechazar la nueva hoja de ruta de 15 puntos, respaldada por Estados Unidos.
Las conversaciones buscan rescatar el plan para que Hamás se desarme e Israel se retire del territorio palestino, devastado por la guerra.
Están en juego las vidas de unos 2 millones de personas en Gaza y la reconstrucción del abarrotado enclave, ahora controlado en gran medida por fuerzas israelíes, más de 10 meses después de que el alto el fuego pusiera fin a las principales operaciones militares. Una reunión realizada el año pasado en Egipto entre Kushner, el también enviado Steve Witkoff y líderes de Hamás ayudó a concretar el alto el fuego, cuyo avance hasta ahora se había estancado por el tema clave del desarme de Hamás.
En un comunicado posterior, Hamás instó a los mediadores y a la Junta de Paz creada por Estados Unidos que supervisa el alto el fuego a “obligar” a Israel a aprobar la hoja de ruta para los próximos pasos.
POLÉMICA
El ministro de Seguridad Nacional israelí, el ultraderechista y exconvicto Itamar Ben Gvir, llamó públicamente al asesinato de entre “30 y 40 personas” cada noche en Gaza, en un pocast publicado en las últimas horas con Rom Braslavski, quien fuera rehén de Hamás en la Franja.
“Creo que deberían llevarse a cabo asesinatos selectivos en Gaza, eliminando entre 30 y 40 personas cada noche. No solo a quienes representan una amenaza inmediata; hay personas allí que no merecen vivir. No deberían vivir. Ni siquiera son personas”, dijo Ben Gvir, que habitualmente alardea de vulnerar derechos de los palestinos ciudadanos de Israel y los reos de Cisjordania y Gaza detenidos en el país.
Testimonios de este tipo, que han sido vertidos con anterioridad por Ben Gvir y otros representantes públicos israelíes, han sido presentados ante la Corte Internacional de Justicia de la ONU (CIJ) como evidencia de una “intención genocida” de Israel en Gaza que sus gobernantes niegan.
