(ANSA/El Universal)
Roma, Italia.- Más de 12 mil vuelos cancelados entre este domingo y lunes, al menos siete muertos -cinco de ellos en Nueva York- y 23 estados en estado de emergencia, desde el sur hasta el norte del país.
Una violenta ola de frío está poniendo de rodillas a Estados Unidos, con temperaturas que en algunas áreas alcanzan los -30 grados, hasta 40 grados por debajo de la media estacional.
Una tormenta que afecta a más de 185 millones de personas y representa la primera verdadera prueba para el gobierno del presidente, Donald Trump, tras los drásticos recortes a la Protección Civil federal con el fin de contener el gasto público.
El presidente informó que fue “notificado sobre la ola de frío récord y la histórica tormenta invernal”, asegurando que la FEMA está “lista para intervenir y apoyar a los estados afectados”, a pesar de los recursos reducidos. Un mensaje que intenta tranquilizar, mientras la situación continúa empeorando.
Las consecuencias son graves. Aproximadamente un millón de usuarios se quedaron sin electricidad, especialmente en el sur.
En Tennessee se registran más de 290.000 cortes de energía, de los cuales casi 200.000 solo en el área de Nashville, donde las autoridades advierten que la restauración podría tardar días debido a árboles y postes caídos por el hielo. En muchas ciudades, los supermercados han sido asaltados por miedo a quedar aislados sin suministros de comida y bienes esenciales.
También pesa el balance de las víctimas, que sigue en aumento. Ya es grave la situación en Nueva York con cinco muertes, como anunció el alcalde Zohran Mamdani.
La tormenta también paralizó el transporte y la educación. Más de 11.000 vuelos ya habían sido cancelados el domingo y otros 14.000 se habían retrasado, según el sitio rastreador de vuelos Flightaware. Los aeropuertos más afectados hasta ahora son los de Filadelfia, Washington, Baltimore, Carolina del Norte, Nueva York y Nueva Jersey.
