[EFE]
Sídney, Australia.- Cientos de personas acudieron este jueves a un centro memorial judío en el este de Sídney para despedir a Matilda, de 10 años, la víctima más joven del atentado perpetrado el pasado domingo junto a la playa de Bondi, con 15 fallecidos, además de uno de los atacantes.
El funeral, marcado por escenas de profunda emoción, comenzó con un homenaje a una niña descrita por su familia como amante de la naturaleza y de los animales.
La madre de Matilda fue consolada por allegados mientras se recordaba a la menor, cuyo ataúd fue adornado con un gran peluche de abeja, en alusión a su segundo nombre, Bee. Los asistentes llevaron pegatinas con la misma imagen como símbolo de recuerdo y girasoles.
Al acto asistieron diversas autoridades, entre ellas el gobernador del estado de Nueva Gales del Sur, Chris Minns, quien leyó un poema durante la ceremonia, así como la gobernadora general de Australia, Sam Mostyn o la líder de la oposición federal, Sussan Ley.
El domingo pasado, un tiroteo en la playa de Bondi contra un evento organizado por la comunidad judía dejó 16 muertos, incluyendo uno de los perpetradores, que eran padre e hijo de origen indio, y decenas de heridos.
También se llevó a cabo el funeral a otra de las víctimas, Alex Kleytman, superviviente del holocausto de 87 años, que se realizó en el mismo centro, ya que los funerales no se llevan a cabo en sinagogas dentro de la comunidad judía.
