(El Universal)
Ciudad de México.- Cargar gasolina premium y diésel nunca fue tan caro como ahora, debido a la política fiscal, coinciden analistas. A escala nacional, el precio promedio del diésel, el principal combustible del transporte de carga y pasaje llegó a 26.42 pesos durante diciembre y significa un incremento de 74 centavos frente al mismo mes de 2024.
En tanto, la gasolina roja o premium, consumida principalmente por vehículos de alta gama y con motores turbocargados o alta compresión, alcanzó los 25.80 pesos y representa un aumento de 40 centavos, de acuerdo con la información disponible en Pemex.
El director general de combustibles PetroIntelligence, Alejandro Montufar, dice que, al igual que el sexenio anterior, el objetivo del actual es evitar incrementos reales, es decir, por arriba de la inflación, meta que ha sido cumplida.
El abaratamiento de importaciones de Pemex permite que el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios recupere su función recaudatoria.
Indica que los incrementos de las gasolinas magna y premium en ese periodo, de 22% y 20%, respectivamente, se ubicaron por debajo de la inflación general acumulada entre diciembre de 2018 y diciembre de 2025, que fue de 38%.
“No creo que veamos algún día una reducción significativa en los precios. En el caso de México, las necesidades fiscales del gobierno, y la práctica de equilibrar los precios para evitar la volatilidad de corto plazo, va a implicar que cada vez que bajen los precios, el gobierno federal va a subir la tasa del IEPS, y el precio se va a mantener sin bajar”, agrega.
