(EFE)
Atenas, Grecia.- Terremotos de magnitud de hasta 5.2 siguen sacudiendo este jueves Santorini, mientras algunos de los pocos habitantes que todavía no han abandonado la isla se preparan para hacerlo por vía aérea, ya que los fuertes vientos en la zona mantienen los barcos amarrados en el puerto.
Santorini, que normalmente recibe más de tres millones de turistas al año, parece este jueves una “isla fantasma”, ya que durante los últimos días al menos 11,000 personas la han abandonado por temor a que se produzca un sismo mayor, informa la emisora SKAI.
La isla, una de las más fotografiadas del Mediterráneo por su impresionante caldera volcánica, cuenta de forma oficial con unos 15,000 residentes, aunque se calcula que otras 10,000 personas viven allí sin estar registradas.
En su capital, Fira, y el pueblo turístico de Oia reina un silencio inédito y ya apenas nadie pasea por sus pintorescas callejuelas, muchas de las cuales han sido cerradas al paso con cintas de seguridad debido al riesgo de derrumbes de edificios.
A las 19.09 GMT del miércoles se registró a unos 17 kilómetros al suroeste de la cercana isla de Amorgos un terremoto de magnitud 5.2, el más fuerte producido en la zona desde que empezó la elevada actividad sísmica el pasado 24 de enero.
En el pueblo costero de Monólithos, los lugareños están levantando diques con sacos de arena para proteger los edificios situados frente al mar.
