(El Universal)
Ciudad Juárez, Chihuahua.- Pese a las políticas migratorias del gobierno de Estados Unidos, a la frontera de Ciudad Juárez están llegando de nuevo migrantes, en un fenómeno que activistas definen como una “migración silenciosa”.
Esta migración es cada vez más peligrosa y costosa para quienes buscan cruzar la frontera hacia territorio estadounidense. De acuerdo con encargados de albergues en esta ciudad, las personas pagan 11 mil dólares —más de 180 mil pesos— por la promesa de ser cruzados a El Paso, Texas, pero luego el precio crece porque son objeto de extorsión, secuestro, trata y distintos tipos de violencia física, que pueden llegar a la tortura.
Hasta esta semana, en la Casa del Migrante había 16 extranjeros, sin embargo, el flujo es constante, es decir, la gente llega y sale, no se queda de forma permanente como pasaba anteriormente.
“Nosotros le llamamos la migración silenciosa. Es la más complicada porque al venir solos, al no venir en grupo y demás, se exponen de una manera mayor, porque igual en medio de su desesperación, pues también se pueden acercar a ciertos lugares, ciertas zonas o ciertos grupos, que lo que van a hacer es afectarles a ellos”, señala Francisco Javier Bueno, titular de la Casa del Migrante en Juárez.
En entrevista con El Universal explica que la dinámica de atención en este albergue cambió por completo, ya que hasta hace unos meses se daba refugio a migrantes extranjeros deportados de Estados Unidos, pero ahora atienden a los migrantes que arriban a esta localidad, que han sido víctimas de secuestro y extorsión.
Señala que, aunque la cifra de arribos sigue siendo baja, la gravedad de los delitos a los que son víctimas es lo que preocupa, por lo que han tenido que pedir ayuda a expertos para poder proteger a la comunidad migrante.
En tanto, la Secretaría de Seguridad Pública Municipal informó sobre el rescate de dos personas en movilidad que habían sido secuestradas.
El hecho ocurrió en un inmueble de la colonia México 68 en donde los agentes ubicaron a dos mujeres guatemaltecas saliendo de una vivienda a través de las ventanas, por lo que les ayudaron a bajar y ahí ellas denunciaron que las habían retenido en contra de su voluntad.
