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DAVOS, Suiza.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó el jueves su Junta de Paz para encabezar los esfuerzos de mantenimiento del alto fuego en la guerra entre Israel y Hamás, insistiendo en que “todos quieren formar parte” de este organismo que, en sus palabras, podría llegar a rivalizar con Naciones Unidas, a pesar de que muchos aliados de Washington han optado por no participar.
En un discurso en el Foro Económico Mundial, Trump trató de impulsar su proyecto para trazar el futuro de la Franja de Gaza, devastada por la guerra, que esta semana ha quedado eclipsado primero por sus amenazas de hacerse con el control de Groenlandia, y luego por una dramática renuncia a la propuesta.
“Esto no es para Estados Unidos, es para el mundo”, afirmó Trump. “Creo que podemos extenderlo a otras cosas a medida que tengamos éxito en Gaza”.
El acto contó con la presencia de Ali Shaath, jefe de un futuro gobierno tecnocrático en Gaza, quien anunció que el cruce fronterizo de Rafah se abrirá en ambas direcciones la próxima semana. Sin embargo, Israel no confirmó esta información y solo dijo que estudiaría el asunto la próxima semana.
El lado gazatí del cruce, que corre entre el enclave y Egipto, está actualmente bajo control militar israelí. Shaath, un ingeniero y exfuncionario de la Autoridad Palestina de Gaza, supervisa el comité palestino que gobernará el territorio bajo supervisión estadounidense.
La nueva junta de paz se concibió inicialmente como un pequeño grupo de líderes mundiales que supervisarían el alto el fuego, pero se ha transformado en algo mucho más ambicioso, y el escepticismo sobre su composición y mandato ha llevado a algunos países normalmente cercanos a Washington a rechazarlo.
Trump intentó que las ausencias no arruinaran su fiesta de presentación y señaló que 59 naciones se habían sumado ya a su iniciativa, aunque solo asistieron al evento jefes de estado, altos diplomáticos y otros funcionarios de 19 países más EU. Dijo al grupo, “Ustedes son las personas más poderosas del mundo”.
