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BUNIA, Congo.- El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó abiertamente su preocupación el martes por la “magnitud y la rapidez” de un brote de un tipo raro de ébola conocido como Bundibugyo en el este de la República Democrática del Congo, donde las autoridades reportaron 134 muertes sospechosas y más de 500 casos posibles.
El virus se propagó sin ser detectado durante semanas después de la primera muerte conocida, ya que las autoridades realizaron pruebas para una cepa más común de ébola que dio negativo, dijeron expertos en salud y trabajadores humanitarios. El virus Bundibugyo que se ha detectado no tiene medicamentos ni vacunas aprobadas.
En Bunia, el lugar de la primera muerte conocida, trabajadores sanitarios con equipo de protección se desplazaban entre residentes que llevaban mascarillas de tela. “Conozco las consecuencias del ébola, sé cómo es”, dijo una residente preocupada, Noëla Lumo.
En el Congo se esperaban envíos desde Estados Unidos y Reino Unido de una vacuna experimental para diferentes tipos de ébola, desarrollada por investigadores de Oxford, dijo Jean-Jacques Muyembe, un experto en virus del Instituto Nacional de Investigación Biomédica.
