(EFE)
Ciudad de México.- El huracán Polo, degradado este sábado a categoría 4 tras permanecer más de 48 horas con la máxima intensidad, amenaza con un doble impacto en el noroeste de México y con extender sus lluvias hasta Estados Unidos, mientras meteorólogos mexicanos descartaron que su coincidencia con otros ciclones del Pacífico pueda generar un “superhuracán”.
El Gobierno mexicano previó que Polo toque tierra el lunes en la zona central de Baja California Sur, posiblemente como huracán categoría 1 o 2, y posteriormente cruce hacia el golfo de California para alcanzar a Sonora el martes, convertido en tormenta tropical.
El ciclón se encontraba este sábado como huracán categoría 4 a 585 kilómetros al sur-suroeste de Cabo San Lucas, en Baja California Sur, con vientos máximos sostenidos de 250 kilómetros por hora, rachas de 305 y desplazamiento hacia el oeste-noroeste a 15 kilómetros por hora.
Las autoridades anticipan además un episodio de lluvias que trascenderá la trayectoria directa del ciclón. Entre el 26 y el 29 de septiembre podrían acumularse entre 150 y 250 milímetros en zonas de Baja California Sur y Sonora, y entre 75 y 150 milímetros en Sinaloa, Chihuahua y Durango.
Vázquez Romaña explicó que Odalys, otro ciclón activo en el Pacífico, aportará humedad y vapor de agua que Polo incorporará a su circulación, lo que favorecerá precipitaciones intensas en el noroeste mexicano y podría extender sus efectos hasta Nuevo México, en Estados Unidos.
Sin embargo, el especialista descartó que la presencia simultánea de varios ciclones implique que puedan fusionarse o crear un supuesto “superhuracán”.
México mantiene preparativos ante la llegada de Polo, incluidos 554 refugios temporales en Baja California Sur, Sonora, Chihuahua y Sinaloa, mientras Protección Civil y Conagua despliegan personal y equipos en las zonas que podrían resultar más afectadas.
