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Buenos Aires, Argentina.- El presidente Javier Milei declaró este viernes zona de desastre y emergencia a cuatro provincias del centro y la Patagonia argentina afectadas por incendios que desde principios de año arrasaron con cerca de 230.000 hectáreas.
El mandatario ultraliberal dispuso además el envío de fondos especiales por 100 millones de pesos (70.000 dólares) en medio de reclamos de autoridades y poblaciones locales por fuertes recortes de presupuesto en las agencias federales dedicadas a prevenir y combatir incendios.
Distintos focos desatados desde fines del año pasado en el sur de Argentina afectaron 229.700 hectáreas, según cifras oficiales.
Aunque no se han registrado víctimas fatales, los incendios destruyeron viviendas, maquinaria y plantaciones productivas. Animales de pastoreo, reservorios de agua y una variada vegetación de coníferas y bosques nativos fueron dañados.
Unos 500 brigadistas y 20 aeronaves están dedicados a las tareas de combate del fuego.
Chubut es uno de los epicentros de la tragedia ambiental en el extremo sur de Argentina. En Puerto Patriada, a pocos kilómetros de la frontera con Chile, la zona bajo fuego desde los primeros días de enero alcanza las 22.300 hectáreas.
Los peritajes confirmaron la presencia de gases inflamables en el foco inicial del incendio. Al momento de su inicio más de 3.000 turistas se encontraron alojados en campamentos y complejos de la zona.
El decreto presidencial permite disponer libremente de fondos para aviones hidrantes y mover bomberos de otras provincias a los focos de incendio.
