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Madrid, Esp.- El papa León XIV bendijo la Torre de Jesús de la Sagrada Familia de Barcelona, la iglesia más alta del mundo, en una espectacular celebración en la que destacó el templo como signo de unidad y concordia ante los reyes y el presidente del Gobierno de España.
El pontífice defendió la paz y la acogida en la homilía que pronunció en la misa que celebró en la Basílica y previamente visitó Montserrat, la abadía entre las montañas símbolo de la región de Cataluña, donde está Barcelona.
El papa León XIV bendijo, esparciendo el agua bendita con el hisopo y usando el catalán y el castellano, la Torre de Jesús, la mayor de la Sagrada Familia y que con sus 172,5 metros de altura es el edificio religioso más alto de todo el mundo, uno de los momentos más esperados de la visita del pontífice a Cataluña.
El papa León XIV ensalzó a la Basílica como “un signo de unidad y de concordia”, durante la homilía que pronunció en el templo en una misa a la que asisten los reyes de España, Felipe y Letizia, o el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, entre otras autoridades.
“Es un templo que nos constituye en una familia amada por el Señor, alimentada por su propia vida en la Eucaristía. Así es como la Ciudad Condal y toda Cataluña se reúnen en este templo, signo también de unidad y de concordia”, dijo el pontífice sobre la obra del arquitecto Antoni Gaudí.
También proclamó que “no se puede creer en Jesús y promover la guerra y matar inocentes” o “abandonar a quien huye”.
Previamente, León XIV voló en helicóptero hasta Montserrat, una abadía entre montañas símbolo de la identidad catalana, donde se venera a la virgen.
