(AP/EFE)
Kabul, Afganistán.- El Gobierno talibán acusó al Ejército de Pakistán de matar a 19 civiles y herir a otros 26 durante los últimos combates fronterizos la noche del viernes, en medio de una escalada militar de más de 48 horas entre Kabul e Islamabad.
“El régimen militar de Pakistán ha vuelto a atacar deliberadamente las residencias de civiles en Khost y Paktika, en el sureste de Afganistán, lo que ha provocado el martirio de 19 civiles y herido a otros 26”, declaró este sábado el portavoz adjunto del Gobierno talibán, Hamdullah Fitrat, en un comunicado publicado en su cuenta de X.
A través de la misma red social, el portavoz compartió imágenes de niños fallecidos y añadió que “la mayoría de los mártires y heridos son niños y mujeres”.
Horas antes, las fuerzas del Gobierno talibán anunciaron que lanzarían una nueva oleada de ataques contra posiciones paquistaníes en la Línea Durand, poco después de que Kabul hubiera ofrecido una resolución negociada a Islamabad.
Esta nueva ofensiva se produce en plena batalla de cifras sobre el balance real de víctimas y los puestos militares destruidos, tras más de 48 horas de escalada militar entre los dos países, que ha derivado en la declaración formal de guerra abierta por parte de Islamabad.
El núcleo de esta ruptura es el Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), los talibanes paquistaníes, una facción ideológicamente idéntica a los gobernantes de Kabul que ha disparado la violencia insurgente en suelo paquistaní un 70 % desde que sus aliados retomaron el poder en 2021.
El Gobierno de los talibanes aseguró este viernes que, pese a estar listos para responder a cualquier agresión, su objetivo final sigue siendo una resolución negociada de la crisis con Pakistán.
“Siempre hemos insistido en una solución pacífica y todavía queremos que el problema se resuelva mediante conversaciones”, declaró en una rueda de prensa el portavoz del régimen talibán, Zabihullah Mujahid.
