(El Universal)
Ciudad de México.- El empresario platanero colimense Eduardo Ochoa Arias, cuyo cuerpo fue identificado la tarde del martes, era víctima de extorsión por parte de grupos criminales del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que le exigían hasta 600 mil pesos al mes.
Ochoa Arias fue desaparecido el pasado 13 de marzo y su cuerpo fue localizado el 21 de marzo en la playa de Boca de Apiza, en el municipio de Coahuayana, Michoacán; sin embargo, por el estado en que se encontraba su identidad fue confirmada hasta el martes.
Informes señalan que el directivo de la empresa Ochoa Products fue interceptado por sicarios del CJNG en la localidad de Cerro de Ortega, en el municipio de Tecomán, Colima, donde fue privado de la libertad.
El cuerpo de Ochoa Arias fue encontrado a la orilla de la Playa de Boca de Apiza, lugar a donde, se presume, los criminales trasladaron y abandonaron el cuerpo.
Los reportes indican que el cadáver presentaba un disparo en el pecho, estaba maniatado y envuelto en plástico, en una colchoneta y amarrado con una hamaca. Luego de ser llevado al Servicio Médico Forense, fue identificado por sus familiares y su cuerpo trasladado a Colima, de donde era originario.
Cerro de Ortega, municipio de Tecomán, es una zona controlada por una célula del CJNG dedicada al secuestro y a la extorsión de comercios y del sector productivo, a pesar de la presencia de fuerzas federales que tienen un puesto de control y una base a no más de un kilómetro del lugar donde fue privado de la libertad el empresario.
