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WASHINGTON.- Las cálidas aguas del Ártico y las frías tierras continentales se están combinando para estirar el temido vórtice polar y enviar a gran parte de Estados Unidos una devastadora dosis de clima invernal a finales de esta semana, con franjas de dolorosas temperaturas bajo cero, fuertes nevadas y hielo que derribaron cables de luz
Los meteorólogos dijeron que dos terceras partes del este de la nación están amenazadas por una tormenta invernal que podría rivalizar con el daño de un huracán importante y tiene algunos orígenes en un Ártico que se está calentando debido al cambio climático. Advierten que es probable que el clima gélido se mantenga el resto de enero y hasta principios de febrero, lo que significa que la nieve y el hielo que se acumularán tardarán mucho en derretirse.
Los pronósticos indican que la tormenta, que se espera que comience a golpear a partir del viernes, se extenderá desde Nuevo México hasta Nueva Inglaterra y llegará hasta el sur. Unas 230 millones de personas enfrentarán temperaturas de -7 grados Celsius (20 Farenheit) o más frías y alrededor de 150 millones probablemente se verán afectados por nieve y hielo, según el Servicio Meteorológico Nacional.
“Creo que la gente está subestimando lo malo que va a ser”, dijo Ryan Maue, excientífico jefe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), ahora meteorólogo privado.
