[EFE]
Ciudad de México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este jueves que el rechazo en la Cámara de Diputados de su reforma electoral no representa “una derrota” para su Gobierno y defendió que la iniciativa buscaba reducir “privilegios” en el sistema político y ampliar la participación ciudadana.
“El que no se haya aprobado no es una derrota. Yo estoy muy satisfecha. Todo lo contrario. La gente sabe que uno no está dispuesto a negociar todo”, declaró la mandataria durante su conferencia de prensa matutina.
La reacción de la gobernante mexicana ocurre luego de que el miércoles la Cámara de Diputados rechazara la reforma impulsada por Sheinbaum al no alcanzar la mayoría calificada requerida. La propuesta obtuvo 259 votos a favor, 234 en contra y una abstención, lejos de los 334 votos necesarios para modificar la Constitución en el Congreso mexicano.
La reforma incluía cambios al sistema electoral, como ajustes a la representación proporcional, recortes al financiamiento público de los partidos y una reducción en el número de senadores, además de medidas para ampliar mecanismos de participación ciudadana.
Pese al resultado, Sheinbaum sostuvo que la votación permitió evidenciar las posturas de los distintos partidos y aseguró que su Gobierno cumplió con el compromiso de presentar la iniciativa.
“Yo insistí a los diputados que se votara. ¿Por qué? Primero porque cumplí con la gente. Yo me comprometí a que iba a enviar una reforma que tuviera que ver con lo que pedía la gente. Y yo cumplí”, afirmó.
Insistió en que el objetivo central de la propuesta era reducir el gasto público destinado a partidos políticos y organismos electorales.“La reforma electoral que presentamos tiene el objetivo de disminuir, de acabar con los privilegios. En este caso, ¿de quiénes? Pues de los partidos políticos y las instituciones electorales”, dijo.
Tras el revés legislativo, Sheinbaum anunció que su Gobierno prepara un “plan B”, que será enviado el próximo lunes al Congreso, para impulsar cambios que no requieran reformas constitucionales y que puedan aprobarse con mayoría simple, como reducir el número de regidores en algunos municipios y ampliar mecanismos de consulta popular.
