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Buenos Aires, Arg.- Con el respaldo de sindicatos, organizaciones sociales y partidos opositores, jubilados argentinos se movilizaron el miércoles en el centro de Buenos Aires contra el plan de ajuste económico del presidente Javier Milei, cuyo gobierno implementó un amplio operativo de seguridad para evitar que se repitan los disturbios de hace una semana.
Cientos de policías y de miembros de otras fuerzas de seguridad fueron apostados para custodiar el Congreso, epicentro de la manifestación. La sede del Legislativo fue rodeada de vallas en el marco del operativo, que también incluyó interrupciones en el tránsito en calles aledañas y controles a microbuses que transportaban a manifestantes en los accesos a la capital argentina.
El gobierno del mandatario ultraderechista también difundió un mensaje en las pantallas situadas en las estaciones de tren del área metropolitana, en el que advirtió que la policía iba a reprimir “todo atentado contra la República”, como una forma de disuadir a quienes participaron de la manifestación a no repetir los hechos de violencia ocurridos en una protesta similar la semana pasada. En ellos hubo decenas de heridos —entre ellos un fotógrafo que está grave debido al impacto de una granada de gases lacrimógenos disparada por un gendarme—, y fueron detenidos unos 120 manifestantes, a los que poco después se les puso en libertad por órdenes de una jueza.
Los manifestantes exigen se incrementen la mayoría de las prestaciones que reciben en Argentina unos 7,2 millones de jubilados y pensionados (que son los que perciben una parte de lo que habría sido la jubilación del cónyuge fallecido). Participan en la protesta sindicatos, organizaciones sociales izquierdistas y grupos estudiantiles.
