Caro Quintero, el “Z-40” y el
“Z-42”, entre los entregados
(AP)
Ciudad de México.- Las autoridades mexicanas trasladaron el jueves a Estados Unidos a 29 personas requeridas por vínculos con el crimen organizado, entre ellas el histórico capo Rafael Caro Quintero, que fue apresado hace casi tres años en el noroeste de México y quien es reclamado por el asesinato de un agente federal estadounidense en 1985.
La operación sin precedentes de mover a ese alto número de reclusos a Estados Unidos llega a pocos días de que venza el plazo del 4 de marzo que fijó el presidente estadounidense Donald Trump para comenzar a aplicar los aranceles generales de 25% a las importaciones mexicanas.
Además de Caro Quintero, también fueron enviados al país vecino los cabecillas del sanguinario grupo de Los Zetas, Miguel Treviño Morales y su hermano Omar Treviño Morales -alias el Z-40 y el Z-42, respectivamente-, confirmó a The Associated Press una funcionaria federal.
Eran requeridos en el vecino país por sus vínculos con organizaciones criminales por tráfico de drogas, entre otros delitos.
Entre ellos, había miembros de cinco de los seis cárteles mexicanos designados por la administración de Donald Trump días atrás como “organizaciones terroristas extranjeras”, incluyendo a jefes de seguridad de las dos facciones del Cártel de Sinaloa, a operadores financieros de los cárteles y un hombre implicado en el asesinato el ayudante del sheriff de Carolina del Norte en el año 2022.
Rafael Caro Quintero
Caro Quintero era un líder criminal sinaloense que nació en Badiraguato —el mismo municipio que Joaquín “El Chapo” Guzmán—, y fue uno de los fundadores del cártel de Guadalajara a finales de la década de 1970. Posteriormente fue líder histórico del cártel de Sinaloa junto a “El Chapo”, que en la actualidad cumple cadena perpetua en Estados Unidos, y junto a Ismael “El Mayo” Zambada, quien fue detenido el año pasado en Texas.
Fue apresado en territorio mexicano en julio del 2022 y es reclamado por la justicia estadounidense por la muerte en 1985 de Enrique “Kiki” Camarena, agente de la DEA, la agencia antidrogas de Estados Unidos.
En 2018, el FBI lo incluyó entre los 10 fugitivos más buscados y Estados Unidos ofrecía una recompensa de 20 millones por él.
Otros más
Entre los otros 26 reclusos trasladados, estaba Vicente Carrillo Fuentes, un exlíder del Cártel de Juárez que opera en la fronteriza Ciudad Juárez y hermano del capo narcotraficante Amado Carrillo Fuentes, quien era conocido como “El señor de los cielos” y murió por mala práctica médica en una operación de cirugía plástica en 1997.
Con el traslado de los cabecillas de Los Zetas se pone fin a un largo proceso que se inició tras la captura en el 2013 de Miguel Treviño Morales y dos años después de su hermano, Omar Treviño Morales. El trámite se había postergado por años, algo que el propio fiscal general de México, Alejandro Gertz Manero, calificó como “verdaderamente vergonzoso”.
Los Treviño Morales, quienes han sido acusados por las autoridades estadounidenses de dirigir desde la cárcel el violento Cártel del Noreste, tienen procesos pendientes en Estados Unidos por participar en una organización criminal, conspiración para el tráfico de drogas, delitos con armas de fuego y conspiración para el lavado de dinero. Les atribuyen actividades delictivas en México, Guatemala, Colombia, Venezuela y Estados Unidos.
Mike Vigil, exjefe de operaciones de la Administración de Control de Drogas estadounidense en el extranjero, consideró el hecho como “histórico”.
