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Dubái, EAU.- Estados Unidos e Israel bombardearon blancos el domingo en diversas partes de Irán, lanzando bombas masivas sobre las instalaciones de misiles balísticos del país y eliminando buques de guerra como parte de una creciente campaña militar tras la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
Explosiones en todo el país sacudieron ventanas y generaron columnas de humo que se elevaron al cielo sobre Teherán. Más de 200 personas han fallecido desde que comenzó el bombardeo estadounidense e israelí en que murieron Jamenei y otros altos líderes, indicaron autoridades iraníes.
Irán lanzó misiles contra Israel y Estados árabes del golfo Pérsico en una contraofensiva. Los servicios de rescate de Israel indicaron que los ataques impactaron varios lugares, incluyendo Jerusalén y una sinagoga en la localidad central de Beit Shemesh, donde nueve personas murieron y 28 resultaron heridas, lo que elevó el número total de muertos en el país a 11. Otras 11 personas siguieron desaparecidas tras el ataque, señaló la policía.
Donald Trump, que un día antes había alentado a los iraníes a “tomar el control” de su gobierno, señaló el domingo que estaba abierto al diálogo con el nuevo liderazgo de Irán.
“Quiere hablar, y él aceptó hablar, así que estará hablando con ellos”, dijo a The Atlantic.
Israel, que había prometido efectuar ataques “incesantes”, informó que estaba incrementando su ofensiva, con combate 100 aviones de atacando simultáneamente objetivos en Teherán, dijo el general de brigada Effie Defrin a los reporteros en una sesión informativa.
Estados Unidos ha destruido nueve buques de guerra iraníes como parte de su operación contra la República Islámica, anunció el presidente estadounidense, Donald Trump, quien advirtió de que hundirá también el resto de la Marina iraní.
Asimismo, se reporta que tres militares estadounidenses murieron y otros cinco resultaron heridos gravemente heridos durante los ataques de Estados Unidos contra Irán, informó el ejército el domingo, lo que marca las primeras bajas estadounidenses en una fuerte ofensiva que el presidente Donald Trump advirtió que podría provocar más pérdidas en las próximas semanas.
